¡¡Yuju!! Por fin he rellenado un hueco imperdonable en las partituras, una canción de los Foo Fighters. Sin duda una de los hits más potentes de la banda norteamericana, The Pretender.

En mis comienzos con la batería recuerdo haber tocado algún tema suyo pero no ha sido hasta hace bien poquito que he podido disfrutar de su música en directo. Sin ir más lejos con “Le Petit” el viernes pasado, no salió muy allá todo hay que decirlo. Para tocar a Taylor hay que estar descansado y estudiar un poco más.

El tema abre el álbum Echoes, Silence, Patience & Grace que salió a la venta en 2007. Al parecer el tema había quedado descartado en primera instancia pero en un parón de la grabación Dave consiguió meterlo de nuevo en el partido. Suele pasar con las obras de arte, surgen cuando menos te las esperas. Como tema de inicio es inmejorable. Me imagino al mayor fan escuchando esa Intro con algo de suspicacia y desánimo cuando sin esperarlo las cajas de Hawkins hacen temblar el suelo.

Si el rock se define por los riffs de guitarras este encaja a la perfección en ese catálogo. La sensación de unísono en las estrofas es brutal y no permite que te quedes quieto. Cuando llega el estribillo sólo puedes salir a la calle y enfrentarte a 40 antidisturbios.

¿Y la batería? El mayor reto es la velocidad. No es excesiva pero si hay que tener una buena técnica, sobretodo de pie derecho. Hay poco virtuosismo pero una creatividad asombrosa. La parte del puente cuando pasa al timbal es sencillamente una genialidad. Un crescendo que sorprende a cada paso y que cumple con creces su función. ¿Qué se puede esperar de una banda que tiene 2 de los mejores bateristas de rock de la época? No por casualidad Tommy Igoe nombra a Taylor Hawkins en su lista de bateristas del estilo, compartiendo líneas con leyendas vivas y muertas.

Hay que estudiar a Grohl y hay que estudiar a Hawkins… no es negociable. Ya sabes que siempre puedes contar con la Escuela si algún tema se te resiste. No podemos obligarte a estudiar pero sí hacértelo más fácil. No me canso de repetirlo, ¡¡La Primera Clase Gratis!!

 

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Hace ya un par de años me propuse con Álvaro (alumno de la Escuela) transcribir y grabar todos los temas del “Black Album” de Metallica. Con este propósito lanzo la transcripción de otro de los temazos del disco, My Friend of Misery.

Situado en la posición 11 tiene como peculiaridad que fue compuesto en parte por Jason Newsted, no es de extrañar por la preciosa entrada de bajo que contiene. El resto de la canción es muy del estilo de todo el disco, riff pesados, ritmos al doble y a la mitad, varios solos y un montón de partes.

En cuanto a Lars, pues más de lo mismo (sin desmerecer). Contiene prácticamente todos sus trucos y su sonido característico. Me gustaría señalar otra vez el increíble sonido de hi-hat semiabierto, lo suficientemente cerrado para no guarrear la mezcla y abierto lo justo para sostener la dureza del tema. Este tío tendría que tener su asignatura propia en la Universidad Baterística.

El papel tiene una dificultad media de lectura y necesita una colocación de tres hojas al principio para poder pasar las hojas correctamente. Por cierto, para todos los escribas del mundo, hay que tener en cuenta la colocación de los cambios de página. Los bateristas solemos utilizar todas las extremidades siempre. Colocad los cambios de hoja en los silencios o en las partes más suaves ¡Gracias!.

Un buen tema para aprender a llevar el tempo al doble o a la mitad y para analizar a Lars Ulrich. ¡Ánimo! Y para cualquier duda… info@escuelaborjacortes.com

Pd: También se imparten cursos de Sibelius para aprender a transcribir partituras de batería. Infórmate sin compromiso y de paso visitas las instalaciones y te llevas una clase GRATIS.

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La maquinaria se pone de nuevo en marcha y casi estoy a transcripción por semana, ¡¡Yuju!! Esta vez pongo sobre el papel una canción sencilla que se convirtió en un himno (sobretodo para la selección italiana de fútbol y más tarde para el resto de equipos, selecciones, deportes… del mundo), Seven Nation Army de los “White Stripes”.

La canción vio la luz en 2003 y ganó el Grammy a la mejor canción Rock en 2004. Pertenece al álbum Elephant y sin lugar a dudas es uno de los riffs de guitarra/bajo más reconocibles de la nueva historia del rock. ¿Su compositor? pues quién va a ser… un gigante… Jack White. Haga lo que haga este tipo lo convierte en oro y con esta sencilla estructura lo ha conseguido. Un riff que se repite hasta la saciedad y un puente para dividir la estrofa del estribillo, que es el mismo riff recortado.

De hecho creo que la batería es lo más complicado de la canción y aun así la puede aprender cualquier principiante en menos de 10 minutos. Empieza con el timbal, haz un crescendo, pasa al plato, sigue la melodía y… encima puedes irte un poco porque le vas a dar rollo. Meg White hace exactamente lo que necesita la canción con algunas trampas ocultas, como el splash que hace con el pie izquierdo. Apenas se oye pero aporta un poquito de pimienta a la canción. ¡Ahora que caigo! creo que es la primera canción que transcribo de una mujer a los mandos de una batería :O ¿En serio? Chicas… no puede ser, os necesitamos.

El consejo final, imprime la partitura y trata de seguir la canción con el dedito (como un niño pequeño aprendiendo a leer). Después plántate delante de la batería y haz tuya la canción. Si eres un lector avanzado inténtalo a primera vista y si eres profesor utilízala para enseñársela a tus alumnos. En los combos también funciona muy bien y hacerla sonar a duo es un reto interesante. Nosotros en la Jam de la Escuela Borja Cortés la tocamos y nos lo pasamos de miedo. ¡Anímate e infórmate! Seguro que no te arrepentirás.

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Me lanzo a transcribir una partitura para bajo, es sencillita pero muy resultona, Have You Ever Seen the Rain de los “Creedence Clearwater Revival”. La primera vez que la escuché fue para tocarla con la banda Cara B (más tarde nos llamaríamos Craiben Band y ahora Gastón Barrera tiene su propio proyecto en solitario en el que participo el cual recomiendo al 100%)

Desde aquel momento me quedé enamorado de la “Creedence”. Su música es NORTEAMERICANA con todas sus letras y toda su raíz. Muy poca gente pondría esta banda entre sus principales influencias pero mucha gente ha sido influenciado por ellos, y además sin saberlo. Quizás sus miembros no destacan especialmente en sus instrumentos (salvo la voz de John Fogerty) pero el conjunto es una bala de cañón, imparable. Para que nadie me lapide con esta última reflexión quiero decir que hay otros músicos de la época que son más reconocidos y reconocibles.

El caso es que el bajista Stu Cook debería estudiarse en la Universidad Bajística. La asignatura se podría llamar, “Si una línea funciona repítela hasta el infinito” con subtítulo “El bajo debe estar bien alto y tener mucho peso”.

Respecto a la canción es ideal para los principiantes, tanto bajistas como estudiantes de música/armonía. Esta en C (do mayor), empieza en el relativo menor y además hace un perfecto uso de las inversiones. Además el bajo pasa por todas las notas de la escala para que no se te olvide ninguna.

En resumen, un temazo ideal para montar porque es un éxito asegurado para cualquier grupo de versiones. Si tienes tu grupo de amigos músicos, no lo dudes y propónla. Si no ¡Vente a la Escuela! que nosotros no nos cansamos de tocarla.

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Ha pasado algún tiempo desde que publiqué la última partitura de batería. He tenido mucho trabajo musical y ahora, después de un merecido descanso, vuelvo al trabajo de la Escuela y de la Web.

Quería volver con una canción “especial” y he decido transcribir a los Biffy Clyro, sin ninguna duda, una banda muy especial. Nunca había oído hablar de ellos y al parecer esta banda escocesa tiene mucho tirón en el Reino Unido. Llevan dando guerra desde 1995 ¡Uoohhh! y en 2016 sacaron su último álbum Ellipsis. Tengo que decir que me he intentado ver un Directo completo y aun no lo he conseguido, me hago mayor y me pusieron un poco frenético. De todas formas aun no he acabado con ellos y prueba de ello es la transcripción que os presento hoy.

“Victory Over the Sun” pertenece a su anterior trabajo Oppsites y ya son dos los alumnos que me han traído el tema para tocarlo. Como la banda, la canción es una amalgama de compases y ritmos que se mezclan para crear un tema muy redondo. Desde el inicio tranquilo hasta el “reggaeton” que precede al contundente estribillo, nada te deja indiferente. Cada instrumento que se añade, cada ritmo que entra, cada matiz de la voz… todo está muy estructurado y perfectamente pensado. Al arreglista le tenían que poner un monumento.

¿Y al batería? Pues a Ben Johnston hay que darle un doble reconocimiento. Ha sido capaz de rellenar unas amalgamas complicadas con unos patrones muy simples que mejoran la composición. Otros hubieran tratado de formular un tratado de fills acompañados de técnicas imposibles para satisfacer sus egos. Este no es el caso y es mejor así… a trío es mejor ser contundente.

Antes de despedirme sólo quiero comentar que las amalgamas son difíciles de transcribir porque cada uno las siente de una manera. He tratado de escribir los ritmos como siento la música y a su vez de la forma que creo que es más fácil de leer. Si alguien tiene alguna sugerencia estaré en cantado de recibirla. Este es el tema perfecto para iniciarse en los compases “extraños” y si surge alguna duda, aquí estoy para resolverla. Apúntate a la Escuela Borja Cortés, ¡No te arrepentirás!

Pd: Le dedico esta transcripción al pequeñín de Juanma 😉

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lamusicaesconmusicos

Desde la Escuela Borja Cortés apoyamos incondicionalmente la plataforma #LaMusicaEsConMusicos . Creo que ya es hora de que todo el público sepa hasta donde llega esta lacra.

Ahora toca una pequeña reflexión.

  • ¿He sido partícipe como intérprete de la utilización de Playback? Sí.
  • ¿He trabajado o trabajo con Secuencias en algún espectáculo? Sí.

Por lo tanto… ¿Puedo quejarme de la situación? Aquí es donde comienza mi reflexión. Creo que el problema no es la tecnología y tampoco lo es la utilización de la misma. Hay muchas razones por las que este tipo de prácticas pueden estar justificadas, desde el presupuesto a la falta de infraestructura. Para mi el problema reside en el engaño, en la utilización de estas herramientas sin que se sepa y cobrando como si no estuviera presente.

Es aquí donde tenemos que poner el foco. Todo espectáculo que use este tipo música “enlatada” o “secuencias” debería darlo a conocer de una forma abierta y sincera. A lo largo de mi vida musical me he encontrado a muchísima gente que no sabía que los cantantes podían hacer playback o que los músicos podían no tocar, aunque estuvieran haciendo una mímica perfecta. Esto no puede seguir así. Si hay advertencias sobre la “edad” de los programas o de los videojuegos, advertencias sobre los medicamentos o sobre la publicidad, la música ¡No! puede quedarse fuera.

Algunos ejemplos de cómo podría ser:

  • Cantante sobre playback: Voz en directo sobre música grabada.
  • Musical sin músicos: Espectáculo con música grabada y voces en directo.
  • Musical con secuencias: Es este espectáculo se utilizan pistas pre-grabadas.
  • Todo en directo: Este espectáculo no utiliza música pre-grabada. Riguroso directo (además de otorgar algún tipo de sello para reconocer este logro)

No más música sin músicos para seguir aumentando la ignorancia del gran público. Tecnología sí pero engaño ¡JAMÁS!

 

paquete-de-baquetas-octubre-2016

No puedo explicar mis sensaciones cuando recibo este tipo de paquetes en la Escuela. Desde que empecé en 1998 a interesarme por la batería las baquetas fueron un regalo. Recuerdo el primer par que compré en Zarautz (Guipúzcoa) junto a unos Bongos, con unos cojines y mucha imaginación tenía mi batería perfecta.

En Madrid y según se me iban rompiendo entendía que eran algo valioso, no sólo por el dinero que me costaban sino por el placer que sentía al notar el tacto de un nuevo par. He ido pasando por marcas, modelos, materiales… nada puede compararse a las TOC. ¿Por qué? Sobretodo por el ser humano que hay detrás de cada uno de estos pares. Gracias Pep por cada joya que deshago con mis manos, sin tu destreza con la madera mi trabajo no sería el mismo.

Quien quiera probar estas maravillas puede venir a la Escuela Borja Cortés a probar los diferentes modelos que hay disponibles. Más largos, más cortos, con más o menos rebote, más pesados, más ligeros… La búsqueda de tu par ideal te llevará a transmitir mejor y por lo tanto a ser mejor músico.